
28/10/2024
El 28 de octubre de 2024 asistí a una charla, protagonizada por Santiago Muñoz Machado, en la cual se abordaron diversos aspectos relacionados con la lengua, el derecho y el papel de la Real Academia Española (RAE) en la evolución del idioma español, con referencias históricas y comparaciones con otras academias europeas como la Academia de la Crusca (italiana) y la L'Académie française. Se mencionó que la RAE, fundada sobre un modelo de consolidación normativa, elaboró su diccionario basándose en la literatura clásica y la legislación como fuentes de vocabulario. En 1780, la RAE redujo su diccionario de seis volúmenes a uno para hacerlo más portable.
La importancia del derecho como difusor de la lengua fue otro punto clave. Históricamente, el español desplazó al latín en los textos legales, empujado por monasterios y figuras como Antonio de Nebrija, cuya gramática de 1492 se presentó a Isabel la Católica destacando que "la lengua es compañera del imperio". El Fuero Juzgo, texto visigótico, ejemplifica la transición del latín al romance.
Se destacó el trabajo de Don Antonio Maura (director entre 1914 y 1925) en la creación de un boletín filológico y en programas para un lenguaje claro, subrayando la necesidad de un diccionario universal vinculado a bases de datos internacionales.
Durante la sesión de preguntas, se abordaron temas como:
- La incorporación de palabras extranjeras: Se concluyó que no es preocupante; el español ha integrado palabras desde sus orígenes (árabe, inglés) y el proceso se regula socialmente.
- Reformas ortográficas: La posibilidad de eliminar letras generó debate.
- Lenguaje inclusivo: La RAE reconoce la reivindicación social de mayor visibilidad femenina y ha ajustado definiciones desactualizadas. Sin embargo, el desdoblamiento de género no siempre corresponde con el uso correcto.
- Organización de debates: Las propuestas de cambios provienen de usuarios o académicos y pasan por el Instituto de Lexicografía y comisiones antes de enviarse a las academias americanas.
- Reconocimiento de acentos regionales: Se valora y se estudian variantes como el andaluz.
- Uso del lenguaje no binario: La RAE evita imponer pautas.
- Elección de la palabra del día: Es un proceso automático, aunque los académicos intervienen en la elección de la palabra del año.
En conclusión, el ponente subrayó la labor de la RAE en mantener la normativa y adaptar el diccionario a los tiempos, promoviendo un lenguaje claro y accesible para todos.